martes, 10 de septiembre de 2013

Buscando Océanos Azules: Periodismo Médico

Hace algunas semanas mi amigo y socio de este proyecto mencionó una idea que me dejó pensando en un posible océano azul, y decidí explorarla: periodismo médico. Este sentimiento fue reforzado por un comercial que vi a altas horas de la madrugada: una famosa periodista y conductora de noticiero promoviendo el auto-diagnóstico y la consecuente auto-prescripción por parte de los televidentes. En este caso en particular, incluso mostraban la "técnica" para palparse y percutirse el abdomen, y concluir con un diagnóstico de colitis. Todo en el lapso de los 30 segundos estándar que duran estos comerciales; verdaderamente, no sé para qué estudiamos Medicina durante años, si aparentemente lo puedes aprender viendo los anuncios de la TV.

Y para incrementar mi indignación, el comercial terminó, y acto seguido, como era de esperarse, el siguiente anuncio promovía uno de esos medicamentos "milagro", que son como un hoyo negro de la regulación, porque no califican como medicamentos genéricos, pero tampoco los colocaría, precisamente, como suplementos alimenticios. No sé si el término correcto sea "producto naturista" o "remedio herbolario"; en cualquier caso, creo que es muy poco ético vender esas cosas de forma tan engañosa al público en general. Y más aún, creo que es denigrante que traten a la profesión médica como un curso "hágalo usted mismo" de 30 segundos.

Dicho esto, aquí es donde creo que entra la oportunidad de crear un océano azul. Esta claro que los periodistas, en general, no tienen la formación para entender, concretamente, la práctica médica y el sistema de salud. Sin embargo, dada su relevancia para la población, es claro que frecuentemente la salud en México aparece en los titulares de los principales medios de comunicación. Desafortunadamente, son incontables los ejemplos como el que acabo de mencionar, en donde se provee información errónea al público, y se minimizan o se exacerban los problemas de salud, sea para fines políticos y/o comerciales. Basta con recordar el pánico de la influenza H1N1 del 2009, y las decisiones tomadas por "líderes" que claramente nunca entendieron ni la enfermedad ni el riesgo.

Creo que nuestro país se beneficiaría mucho de tener periodistas médicos serios, y creo que los médicos podríamos aprender periodismo sin problema. Tenemos una formación sólida en investigación, documentación y difusión del conocimiento, habilidades esenciales para un buen periodista. Y poseemos el conocimiento para entender las implicaciones y el impacto que diversas actividades y acciones pueden tener sobre la salud. Ciertamente, ser periodista involucra desarrollar otras habilidades, pero las bases creo que ya están.

Por un lado, suena a una profesión interesante. Tu trabajo es, esencialmente, documentar y difundir innovaciones e investigación en salud, y educar a la población. Involucra escribir y presentar los hechos en forma concisa y breve, apto para cualquier persona. Si te pones a pensar, mucho de esto ya lo hacemos; cada vez que damos una plática para crear conciencia de un enfermedad, o cada vez que le explicamos a pacientes los pormenores de su padecimiento. Los médicos somos, o deberíamos ser, buenos comunicadores.

Y por otro lado esta la parte de la investigación, que también hacemos en gran medida. Buscar datos concretos para llegar, lo mas cercano posible, a la verdad de la situación, es lo que recurrentemente se realiza en investigación clínica, solo con una metodología muy diferente. Pero esencialmente creo que el trabajo del periodista es comunicar la noticia, y el trabajo del periodista medico sería, por ende, comunicar la ciencia.
Ahora bien, ¿qué oportunidades hay para esto? Esta es la parte no tan favorable de todo el asunto, ya que el periodismo médico, como tal, no esta muy desarrollado en nuestro país, como se puede ver en otros. Pudieras empezar por un diplomado en Periodismo, de los cuales hay cierta oferta; también existen maestrías, pero no sé si sea la mejor opción llegar a tal grado de especialización. En todo caso, existe la opción. Y como comentario adicional, yo me inclinaría más por estudios en Periodismo Digital, más que el tradicional, que sinceramente es el futuro.

Buscar trabajo puede ser un reto interesante. Puedes empezar escribiendo algunos artículos y enviándolos a diferentes medios de comunicación; con toda seguridad, recibirás una cantidad sin precedentes de rechazos, así que tendrás una buena oportunidad para demostrar tu resiliencia. Sin embargo, si eres perseverante y escribes continuamente, mejorando con el tiempo, no dudo que en algún momento te puedas abrir camino.

La ventaja es que, gracias a las tecnologías de información y comunicación, tienes un alcance como nunca antes. Puedes probar no sólo con los medios locales y nacionales, sino también con algunos extranjeros. Inicialmente puedes regalar tu trabajo, con tal de que te publiquen y te empieces a dar a conocer; ya posteriormente podrás vivir de esto.

Entiendo que no suene nada fácil, pero tiene la enorme ventaja de que, virtualmente, aquí no existe nada de competencia. Es un campo, prácticamente, sin explorar por la profesión médica (con algunas notables excepciones, que sinceramente, creo que todos dudamos que sean verdaderos médicos). Y también tiene la ventaja que, potencialmente, te resultará relativamente fácil hacerlo, ya que estás acostumbrado a escribir con un rigor científico y con una documentación de referencias mucho más estricto.

Creo que puede llegar a ser una profesión divertida, y por eso consideré escribir este post. Otra gran ventaja que le veo, es que puede no consumirte grandes cantidades de tiempo, y la puedes hacer en cualquier lugar, por lo que la puedes combinar con muchas otras actividades. Quién sabe; en una de esas, creas un océano azul lleno de posibilidades.


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miércoles, 4 de septiembre de 2013

EL CNTE, LA PRÁCTICA MÉDICA Y ESTA GRAN CIUDAD

Sin tratar de politizar una postura a favor o en contra de la manifestación de los grupos como el CNTE, los rechazados de la universidades, los mil-ocho mil pueblos, etc. Mi post quiere ir más allá de esto. Pues la teoría de que el aleteo de una mariposa puede desencadenar una tornado, es muy palpable en estas situaciones.
Personalmente casi todas mis actividades las desempeño en el sur de la ciudad, por lo que cuando hablan de marchas, plantones, manifestaciones no me afectan…o eso era lo que pensaba yo.
Desafortunadamente la semana pasada me tocó diagnosticar un cáncer tratable, pero al final del día un cáncer, que requerirá de quimioterapia, de visitas regulares a controles, que debido a los tratamiento puede haber infecciones, u otras comorbilidades. Cuando revisamos las posibilidades para referir a la paciente vimos que había opciones en dos hospitales del sur con dos hematólogos a quien yo no conocía o bien en un hospital del poniente con quien fuera mi maestro; en todo caso podría estar más en contacto con él, a la paciente le pareció una propuesta lógica; pero quizá esto sea lo único que tengo que agradecer al CNTE, pues justo el día de la revisión coincidió con una de sus fatídicas marchas y que habían desquiciado a nuestra ciudad. Se me vinieron a la mente todos esos pacientes que revisé durante mi formación, pacientes que estaban cumpliendo su nadir, paciente leuco o neutropénicos, pacientes trombocitopénicos, con fiebre sin una causa aparente, o en el peor de los casos pacientes con transplantes que requerían obligatoriamente acudir a la consulta, o a un servicio de urgencias para ser evaluados, a quienes no debía ni podía dárseles una recomendación vía telefónica, pues era obligado la exploración física, y me imaginé a esta paciente sufriendo los dolores, la fiebre o el sangrado, literalmente detenida por no sé cuánto tiempo intentando cruzar Reforma, Insurgentes o Periférico.
Y es que este tipo de manifestaciones no hace excepciones, no importa si está detenida una persona que tiene que recoger a sus hijos a la escuela, o es una embarazada que ya inició trabajo de parto o es una persona con una enfermedad grave que tiene una urgencia, en eso se basa su presión, en no hacer la mínima excepción.
Ante este panorama triste de mi ciudad, mi mejor opción era recomendarle que acudiera con el especialista más cercano, que afortunadamente ambas opciones de hematólogos estaban en dos instituciones reconocidas, y me dedique a buscar recomendaciones entre los médicos que sé que podían conocer a estos especialistas. Definitivamente era la mejor opción, es fundamental poder garantizarle a un paciente el acceso temprano o pronto a la atención.
Una recomendación que quiero hacerte, es que te involucres con el gremio médico de tu localidad, siempre es importante que tengas un equipo de trabajo o a quién referirle pacientes, busca en los alrededores de tu consultorio, identifica que especialidades tienes cercanas, si tienes la oportunidad preséntate con los médicos y coméntales que ocasionalmente estarás enviándoles pacientes para un abordaje integral. La retroalimentación que pueden darte de un paciente que referiste puede darte herramientas para otro caso.
No sólo revises los anuncios que hay por tu zona, has búsquedas en internet, enumera cuáles son las especialidades a las cuales podrías referirles más pacientes, has estas búsquedas de especialidades por zonas y particularmente de tu zona. Contáctalos para que puedas tener la confianza de referirles pacientes y en algún momento ellos podrán referirte a ti.
En esta gran ciudad con tantos dimes y diretes sería muy importante el poder facilitarle y reducirles los traslados a los pacientes, eso mejorará su calidad de vida y te lo agradecerán.
Ahora solo para concluir con este post, quisiera hacerles una invitación para que puedan leer más sobre los beneficios o riesgos de la legalización de la mariguana, no se trata de politizarse o tomar una postura, se trata de que como médicos, tenemos que saber las consecuencias para bien o para mal de una acción como la legalización, el médico que no conoce una enfermedad, tendrá más lejano el diagnóstico de ella. Les dejo una liga que puede ser de su interés para actualizarse en este tema, y cuando les pregunten como médicos que piensan de la legalización, su postura sea desde la perspectiva de implicaciones de salud y no se convierta en una discusión política o ética.  
 

lunes, 2 de septiembre de 2013

El Arte del Benchmarking: La Unión de Habilidades para crear Valor


Como buenos médicos enfocados en la clínica, la mayor parte de nuestra educación se centra en la atención al paciente: conocer la epidemiología y fisiopatología de las enfermedades para poder establecer un diagnóstico certero y prescribir un tratamiento adecuado. Y por supuesto, esta tarea es, en sí, tan compleja, que nos deja poco tiempo para virtualmente cualquier otra cosa. 

En este contexto, es comprensible esperar que muchas habilidades quedan fuera del ámbito médico; sin embargo, también estamos conscientes que proveer un servicio de salud requiere mucho más que habilidades clínicas. Después de todo, atender pacientes en forma óptima requiere de un gran número de recursos, (humanos, infraestructura y otros) adicionales a las habilidades del clínico.

Y para cubrir esta necesidad, existe una red creciente de profesionales que, similar a sus pares médicos, se especializan en diferentes aspectos de la gestión de proveer salud. Es decir, no son los proveedores directos de la salud, porque claramente ese es el terreno del médico tratante, sino que complementan la práctica médica mediante el uso de sus habilidades particulares para garantizar la mejor atención recibida por los pacientes, y que el proveedor, el médico, cuente con todos los recursos necesarios para proveer esa atención.

Esto se dice fácil, pero está muy lejos de serlo. Para empezar, los médicos estamos entrenados para tener un foco individual, es decir, para atender pacientes; vemos individuos, no vemos grupos de personas ni sus interacciones. Esto, inherentemente, limita la visión que pudiéramos tener del sistema de salud. Pero lo interesante es que esta especialización nos permite tener una perspectiva única, sumamente valiosa, que es la perspectiva del paciente. Ahora, si tomamos dicha perspectiva y la complementamos con otras habilidades, podemos crear competencias nuevas, únicas, y de gran valor.

Tomemos un ejemplo: si has manejado un auto Toyota, probablemente atestiguarás a su gran calidad en cuanto a desempeño, seguridad y confort. Y no sé si lo sepas, pero Toyota tiene una trayectoria de décadas con excelente desempeño como empresa, reportando ganancias consistentemente y hoy convertido en el mayor productor de autos en el mundo, superando a las automotrices americanas que reinaron durante muchos años. Esto no es coincidencia; Toyota atribuye su éxito a su cultura laboral que llaman lean; si has escuchado de ella, un error común es pensar que es un proceso de manufactura. No es así; es una cultura que es seguida por cada empleado de Toyota, y que consistentemente ha logrado una mejora en sus procesos de diseño y manufactura.

Escapa al objetivo de este post explicar en qué consiste la cultura lean en Toyota, pero para quien le interese, al final pondré referencias para profundizar en el tema. Lo importante a saber es que es una cultura que promueve el enfoque en la práctica (hands-on approach) para identificar y resolver problemas, y mejorar procesos.

Si consideras que esto no tiene nada que ver contigo, piensa en esto: en promedio, ¿cuánto tiempo haces esperar a tus pacientes en la consulta (o los doctores con los que trabajes)? ¿cuánto tiempo le dedicas a procesos administrativos, como escribir notas de evolución e historias clínicas, llenar formatos y requisiciones para laboratorios, llenar informes médicos para las aseguradoras, e incluso escribir recetas? ¿cuánto tiempo pierdes por pacientes que no llegan a sus citas?

A todo esto Toyota lo llama desperdicio, y existe en todos los procesos de todas las industrias del mundo. Si te pones a pensarlo, todas estas cosas son las que te impiden dedicarle más tiempo a lo verdaderamente importante de tu trabajo: atender pacientes. Y la mala noticia es que nunca dejará de existir. Pero la buena es que se puede disminuir, y por ende, si reduces el desperdicio en tus procesos, tendrás más tiempo para atender pacientes; dicho de otra manera, más tiempo para crear valor.

Esto se ha implementado exitosamente en varias clínicas y hospitales, y se han logrado reducciones en los tiempos de espera, incremento en la satisfacción de los pacientes, aumento de las consultas totales, y por supuesto, el inevitable incremento en ganancias totales. La optimización de los procesos de atención médica en base a la metodología lean de Toyota mejoró substancialmente la calidad del servicio.

¿Qué fue lo que hicimos? Utilizamos una vieja estrategia del mundo de la mercadotecnia, que contrario a lo que popularmente pensamos, el verdadero marketing no es publicidad y ventas; es conocer las necesidades de tus clientes, y satisfacerlas.

La estrategia que utilizamos se llama benchmarking; esta práctica también se ha ganado la percepción de ser una práctica de dudosa ética que consiste en copiar las mejores ideas de mis competidores, y que puede rayar hasta en espionaje industrial. Pero el verdadero benchmarking, en su concepción original, es tomar las mejores ideas de otras industrias, y aplicarlas en la que yo ejerzo. Usar la metodología lean, una práctica desarrollada en la industria automotriz, para mejorar los procesos de atención médica, en la industria de la salud, es un buen ejemplo de benchmarking

Esta práctica de tomar las mejores ideas de otras industrias abre un mundo de oportunidades para nosotros, profesionales de la salud. Tomando el mismo ejemplo, para que sea exitoso, claramente se tienen que conjuntar 2 habilidades: la práctica médica y la metodología lean. Y la unión de estas 2 habilidades genera una competencia que, como mencioné al principio de este post, es nueva, única, y de alto valor. Es decir, nuevamente tenemos en el horizonte a las tranquilas aguas del océano azul.

¿Porqué es una gran oportunidad para nosotros? Simple y sencillamente, porque la habilidad que requiere más tiempo y esfuerzo desarrollar, es la que ya tienes. Es más fácil aprender metodología lean que aprender Medicina; e igualmente aplica para otra gran cantidad de habilidades que puedes conjuntar con tu conocimiento médico. Tú tienes todo el potencial para crear océanos azules; sólo tienes que usarlo.

Ahora, algo importante a destacar es el hecho de que desarrollar habilidades no es lo mismo que acumular títulos, y de la misma manera, no todas las habilidades que necesitas se desarrollan en la academia. Hoy por hoy ya tienes una habilidad; sin embargo, en mi último post argumenté que una habilidad no suele ser una ventaja. No es un diferenciador, ya que, para bien o para mal, hay muchos otros médicos como tú.

Ahora bien, si juntas 2 habilidades, y particularmente una que virtualmente nadie en tu industria o área de experiencia tiene, como el ejemplo de la metodología lean, entonces estás formando una competencia que te proporciona un verdadero diferenciador; es lo que en el mundo de los negocios llamaríamos una ventaja competitiva. Esta competencia te hace diferente a los demás, y te coloca en una mejor posición para ocupar mejores puestos en las organizaciones públicas o privadas, o para iniciar o incrementar tu propia práctica, sea un negocio o tu consulta privada (que al final del día, es tu negocio).

Reiteradamente en este blog hemos descrito ejemplos de esta unión de 2 habilidades: Medicina + Estadística, Medicina + Escritura, Medicina + Toxicología. Fundamentalmente, es mi creencia y recomendación que trates de enfocarte en alguna combinación de habilidades, sean las que sean, porque es lo que potencialmente te puede hacer destacar. Piensa en otras industrias; busca habilidades que puedas implementar en salud. No es la única fórmula, ni tampoco es mágica; pero ciertamente es más viable que ser uno de los mejores neurocirujanos del país. Y con toda seguridad, te dará mayor campo de acción.


Lecturas Recomendadas:

Takeuchi H, et al, The Contradictions That Drive Toyota’s Success, Harvard Business Review, June 2008.

Liker J, The Toyota Way to Lean Leadership: Achieving and Sustaining Excellence through Leadership Development, Mc-Graw Hill, 2011.



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miércoles, 28 de agosto de 2013

LAS MUJERES SON DE VENUS, LOS HOMBRES SON DE MARTE

Inicio este post con la intención de marcar una enorme diferencia en el abordaje de los problemas entre mujeres y hombres. Que también vale la pena mencionar no son exclusivas del género, son capacidades que pueden trabajarse y desarrollarse.
Escribo este post, después de pasar varias situaciones por las que mi esposa pasa regularmente y que mientras yo no las veía, ni enterado estaba de lo que sucedía…"ojos que no ven, corazón que no siente…".
Para recoger a los niños de los escuela mi esposa tenía que hacer algunas filas por cerca de 30 min, además de esto ya había preparado la comida, la había llevado en recipientes para darles de comer a los niños al salir, pues el tiempo de ayuno desde el recreo abría un orificio en su estómago (recordar que los niños están en desarrollo y su apetito es voraz), la lista no terminaba ahí, pues justo antes de hacer la fila y la comida, ya había salido del consultorio, visto un par de pacientes, había hecho los depósitos en el banco o pagado las tarjetas, después llegaba a la casa, pasaba a comprar las tareas que habían dejado, y llegaba a hacer las tareas, revisarlas, y salía nuevamente al consultorio, regresaba  y me recibía con una sonrisa de oreja a oreja y tenía el ánimo de preguntarme como me había ido y regularmente lavar la pecera de "Lola". Ahora que me tocó ver todo esto, y quedé impactado de las capacidades de las mujeres y hablo en plural pues me tocó compartir con muchas mamás en su mayoría la fila de espera, por lo que sospecho que la gran cantidad de mamás hacen una labor similar. Quiero dejar a un lado el aspecto sentimental del instinto materno, pues no es el objetivo de este post, es de reconocer la enorme capacidad física, mental y psicológica para poder hacerlo. Ahora quisiera ocuparme más en el aspecto ejecutivo que tiene este comportamiento, quiero que se pongan en el lugar de las mamás: pensar al mismo tiempo en tareas, consultas, comida, pagos, etc, etc…esta capacidad se llama ser una persona multifuncional o multitask; y se refiere a la habilidad de tener la atención en múltiples actividades al mismo tiempo, darles seguimiento y llevarlas a buen fin, cumpliendo con metas, objetivos y resultados. Esta capacidad te puede permitir desarrollar múltiples actividades o estrategias y poderlas finalizar en las fechas pactadas y con buenos resultados, es importante que reconozcas que tipo de persona eres, pues no todos tenemos la capacidad, aunque podrías llegar a desarrollarla, pero se debe trabajar. Existen algunos perfiles que "quieren" mimetizar esta personalidad, son personas que están involucrados en múltiples actividades, son el ajonjolí de todos los moles, y a todas las actividades dicen que sí…hay que saber diferenciar este tipo de personalidad de las personas multifunciones, pues a diferencia de estas últimas, las personas que están en todo y nada, pueden no terminar las actividades, no se involucran en los proyectos, no conocen la ruta crítica para que las cosas sucedan, no les interesa terminar una estrategia, les interesa siempre iniciar otra nueva, las personas multifuncionales están obligadas a ver los resultados de las actividades en las que se involucran.
Ahora los hombres que venimos de Marte,  habitualmente nos enfocamos en una sola actividad, no podemos contestar el teléfono, ver mails y hablar con una persona, debemos concentrarnos en una sola actividad, y no necesariamente es malo, pero si nos pone en desventaja frente a personas que pueden "jugar con tres pelotas en el aire" y al final es una desventaja competitiva.
Quieres ser una persona multifuncional, empieza a desarrollar esta personalidad: identifica el objetivo primario de la  estrategia, identifica los puntos críticos en el desarrollo de las actividades, identifica los tiempos en los cuales se debe desarrollar, define medidores de progreso de estas actividades y ¡ mídelas ¡, un paso a la vez, y si requieres de muletillas para hacerlo, no temas usarlas, alarmas en el celular, una agenda de papel, alarmas en la compu.
Recuerda que este post busca darte competencias que puedan ayudarte en el desarrollo de tu profesión, sea dentro del consultorio o fuera de él.  

lunes, 26 de agosto de 2013

Desarrollando Competencias: 10 mil horas para ser Extraordinario

Se ha dicho en la historia que todos nacemos iguales; aunque en esencia esto es cierto, en el sentido que se le dio en su momento para evitar racismo y otras injusticias sociales, sabemos que la verdad innata es que todos somos diferentes. Nuestro ADN es único, y nos diferencia del resto; muy pronto seremos identificables con posibilidad mínima de equivocación.

Sin embargo, a nivel más práctico en la vida cotidiana, ¿qué nos hace diferentes? La mayoría podemos correr, pero, ¿porqué sólo algunos pueden correr 100 metros en menos de 10 segundos? Muchos podemos escribir, pero, ¿porqué sólo algunos escriben novelas o poemas?

Cuentan que la reina Cleopatra de Alejandría solía decir que todos sabemos caminar, pero muy pocos son dignos de verlos caminar; y si alguno ha visto entrenar a las modelos profesionales, sabe que hay algo de cierto en dicha frase.

¿Qué tienen en común correr 100 metros en menos de 10 segundos, escribir una novela y caminar como modelo? ¿Y que tiene que ver esto con este blog? Muy sencillo; cada una de estas actividades son habilidades que fueron desarrolladas. Ningún atleta nació con la habilidad de correr 100 metros en menos de 10 segundos; desarrolló la habilidad. Igualmente el escritor y la modelo; ninguno nació con su habilidad, sino que la desarrolló. Y tan cierto es que no nacieron con el gen de su habilidad, que los hijos de grandes personalidades no necesariamente son mejores, o siquiera tan buenos, como sus progenitores.

Y esto es lo que nos diferencia de los demás; las habilidades que vamos adquiriendo durante la vida. Si te pones a pensar, básicamente a eso te dedicaste los primeros 25 años de tu vida; a desarrollar habilidades para poder desempeñar un trabajo productivo, llámese practicar Medicina y atender pacientes, o cualquier otra.

El problema de esto, como yo lo veo, es que los primeros 20 años los dedicaste a desarrollar exactamente las mismas habilidades de los demás. No es tu culpa; así esta diseñado nuestro sistema educativo, y no voy a despotricar contra él en este momento. Es un simple y sencillo hecho; durante 20 años desarrollaste las habilidades que el sistema considera importantes, y todos lo hicimos por igual.

Ahora, a partir de los 20, empezaste a diferenciarte. Decidiste estudiar Medicina, y eso en si te hizo diferente a una buena parte de la población. Pero no cantemos victoria; esencialmente, seguiste siendo igual que miles de médicos que se gradúan año con año.

Se lo que estas pensando; ahora vamos por el ENARM y me especializo, lo que inherentemente me va a diferenciar. Si, y no, porque también hay una buena cantidad de especialistas para cada rama de la Medicina; algunas mas que otras, y claramente las menos saturadas son mejores oportunidades, pero en todas hay buena competencia. Y aunque te hayas diferenciado del resto de los médicos, sigues siendo esencialmente igual que el resto de los especialistas de tu área terapéutica. Y si optas por la sub, creo que ya sabes lo que voy a decir.

El punto que quiero transmitir es que necesitas algo más; necesitas salirte de la caja. Te acabo de narrar el camino lógico y conocido; no significa que sea el fácil, pero si que es el familiar y obvio. El camino amarillo del Mago de Oz. Lo que yo te recomendaría, es que te salgas del camino amarillo, y busques por otro lado. Porque la triste realidad es que, aunque todos nos sentimos únicos, hay muchos como nosotros; igualmente preparados y con habilidades muy similares. Seremos únicos en nuestro genotipo, pero nuestro “fenotipo de habilidades”, por así decirlo, es parecido.

¿Qué nos queda por hacer, entonces? Desarrollar habilidades diferentes; si vas a correr los 100 metros, tendrías que estar entre los que lo hacen en menos de 10 segundos para destacar, ¿cierto? Igualmente si quieres caminar o escribir, tendrías que hacerlo como Heidi Klum o como Octavio Paz, respectivamente. Cuidado; no estoy diciendo que tienes que ser "el mejor". Esa, para mi, es una concepción errónea; lo que en realidad estoy diciendo es que tienes que ser lo suficientemente bueno, en una habilidad específica, para destacar.

En su libro Outliers, el autor Malcolm Gladwell escribe sobre varios casos famosos de “prodigios”, que poseían habilidades extraordinarias: W.A. Mozart, Los Beatles, Steve Jobs y Bill Gates, etc. Sin embargo, él argumenta que ninguna de estas personalidades eran prodigios, en realidad. Habla de la situación en la cual nacieron, crecieron y se desarrollaron, lo cual los colocó en una situación con ventajas inigualables para desarrollar habilidades extraordinarias. Pero no nacieron con esas habilidades; las desarrollaron y las llevaron a su máximo potencial dedicando cantidades exhorbitantes de tiempo, durante varios años, a su práctica. Y esa, concluye el autor, fueron las verdaderas diferencias; la situación que fortuitamente les tocó vivir, lo que les permitió invertir tanto tiempo en su habilidad, y por supuesto, la disciplina y dedicación para invertir tantas horas a la práctica, y consecuente desarrollo, de su habilidad.

Esto, para todos nosotros, son buenas noticias. Para destacar, no tengo que ser Michael Jordan o Michael Phelps; la conclusión de Gladwell es que no existen los genios y los prodigios. Lo que si existe es gente sumamente dedicada y trabajadora. Si quiero destacar, le tengo que dedicar el tiempo que tanto Jordan como Phelps dedicaron a sus respectivas habilidades. Cualquiera de nosotros puede desarrollar una habilidad que nos permita destacar entre la multitud. Lo que requerimos, es dedicarle tiempo; mucho tiempo. Cantidades ridículas de tiempo. Gladwell lo calculó en 10 mil horas, lo que equivale, más o menos, a unos 10 a 15 años de práctica. Ese es el tiempo que se requiere para desarrollar una habilidad a un nivel extraordinario.

¿10 mil horas? ¿Acaso tengo problemas? No tanto; estudiar Medicina te toma 6, una especialidad 4 y una sub 2. El problema es que, durante todo este tiempo, en realidad estás haciendo muchas cosas diferentes y viendo muchos pacientes diferentes. No estás desarrollando una sola habilidad, sino varias. Ya que tomas un camino, sea cual sea, es cuando realmente empiezan tus 10 mil horas; así que, entre más rápido empieces, más pronto desarrollarás la habilidad que quieres.

Si haces Medicina General y empiezas a dar consulta, de forma constante e ininterrumpida, serás un excelente médico general en relativamente poco tiempo. Si decides especializarte, quizá estás limitando tu campo de acción, pero a costa de varios años de generalizar dentro de tu especialidad. Y lo mismo si vas por la sub, a costa de todavía más años.

Elijas la opción que sea, empieza lo antes posible a dedicar tiempo a desarrollar la habilidad. No pienses que por tener el título ya la tienes; el título solo te da derecho a iniciar. El verdadero trabajo viene después; y entre más pronto inicies, y más horas le dediques, obtendrás el mejor resultado en el menor tiempo, y desarrollarás la habilidad que te permita destacar entre los demás.


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jueves, 22 de agosto de 2013

BÚSCANDO EN LOS ÓCEANOS AZULES DOS OPORTUNIDADES: TOXICOLOGÍA Y MÉDICO PARA PERSONAS CON NECESIDADES ESPECIALES

En este sitio hemos revisado múltiples opciones para salir de la tradición médica, hemos sugerido especializaciones, tendencias o habilidades más allá de la clínica. Queremos retar tu pensamiento y que veas "más allá de loa evidente…", rompe con los paradigmas que te has formado durante la carrera de pregrado, el querer hacer la especialidad de cardiología, pediatrías, el ser un renombrado cirujano de tórax o cardiovascular, y con las sugerencias no estamos diciendo que busques carreras menos renombradas o reconocidas, sino queremos que explores áreas menos competidas, queremos darte los consejos que a nosotros nos hubiera gustado que nos dieran. Que tu vida será más fácil si tratas de desarrollarte dentro de campos que tienen poco profesionales y que tienen mucha demanda.
Mi primera recomendación es el área de toxicología, México es un país con un pobre desarrollo en esta área, incluso existen pocos centros reconocidos y ningún centro de referencia nacional, algunas instituciones y universidades han hecho esfuerzos por impulsar iniciativas a este respecto, incluso existe la Sociedad Mexicana de Toxicología. Hoy hace falta que el contacto clínico les abra espacios a estos especialistas, pero también hace falta que estos especialistas demuestren el valor que pueden darle a los servicios de salud. México y la población requieren de profesionales de salud que evalúen la exposición a tóxicos en el ambiente laboral, en las zonas habitacionales, ante las catástrofes naturales, deberían formar parte del comité de evaluación de moléculas nuevas de Cofepris, así como hacer la evaluación de los "supuestos" suplementos alimenticios, de los medicamentos de libre venta. Deberían tener una participación activa en saber si fue el clembuterol de la carne lo que dio positivo en los futbolistas. En la evaluación de la exposición a hongos para el consumo humano, que este particular me recuerda el caso de una familia que se presentó al servicio de urgencias en el servicio social de mi especialidad en Huajuapan de León, Oaxaca, la niña mayor presentaba cuadros de dolor abdominal, sangrado de tubo digestivo, y posteriormente choque de etiología a determinar, 12 horas después el padre presentó síntomas similares, en ambos casos el resultado fue fatal y fallecieron, mientras sucedía eso pudimos determinar un transtornos en las pruebas de coagulación y en las pruebas de función hepática, siendo más insistentes con el interrogatorio a la familiar, descubrimos que habían comido hongos silvestres, dos semanas después nos enteramos que una tía había presentado un cuadro similar y que también había fallecido, el personal médico que estaba en la institución nos comentó que no era raro el tener ciertos casos de intoxicación y hepatitis fulminante por hongos silvestres, en ocasiones por ingesta y en otros por uso recreacional, pero no existía un protocolo de abordaje, de seguimiento, de diagnóstico. Cuando has visto un paciente morir por hepatitis fulminante no se olvida jamás, pero también entendí que dentro de la carrera es muy poco el tiempo que se destina para materias de toxicología, incluso en la parte de farmacología clínica el apartado es muy pobre. Lo que si debemos reconocer es el desarrollo que México ha permitido en materia de antídotos para el veneno de las arañas y de ciertos reptiles. Incluso uno de los laboratorios nacionales es de los más importantes exportadores de sueros y antídotos a nuestro vecino del norte. Además vale la pena recordar que en medicina, cuando un caso es de difícil diagnóstico las opciones diagnósticas que tienes son: infeccioso, oncológico, reumatológico o intoxicación…tenemos grandes especialistas en las primeras tres opciones, pero tenemos un gran hueco en la parte de intoxicaciones, si estás interesado dejo algunos vínculos que pueden ser de tu interés.
La siguiente opción que quiero compartir contigo es la práctica médica para personas con necesidades especiales, afortunadamente hoy se considera como discriminación el no considerar a personas que tienen ciertos requerimientos…en el cine hay espacios para ellos, en los supermercados hay espacios destinados a estas personas e incluso puedes ser acreedor a multa sino lo respetas, el transporte público debe facilitar el acceso para ellos. Puedes enfocar tu práctica en pacientes con alguna discapacidad que requieren de beneficios particulares como en el caso de personas en sillas de ruedas, el poder ofrecer elevador, pasillos amplios, una mesa de exploración accesibles desde la silla de ruedas que no requiera del apoyo de sus familiares; otras opciones que pueden diferenciarte en tu práctica es el poder recibir y comunicarte con personas con debilidad visual, el poder entablar una comunicación a través de lenguaje con señas o bien si eres una personas que habla algún idioma fuera del inglés o francés poder ofrecer tus servicios de atención médica en las embajadas que requieren a una personas con tu dominio del idioma. Si logras diferenciarte de esta forma habrá un gana-gana, los pacientes con necesidades especiales tendrán una atención especial y tú podrás estar en un medio menos competido. Te anexo una liga de unos videos que pueden sensibilizarte con respecto a las personas con necesidades especiales. 
Continuando con nuestros consejos de actualización en medicina, vale la pena que revises la reciente información sobre el uso de fluoroquinolonas como levofloxacino, ciprofloxacino, moxifloxacino, norfloxacino, ofloxacino y gemifloxacino y el riesgo potencial de neuropatía periférica permanente relacionada al uso de estos antibióticos que recientemente liberó la FDA.
Espero que esta información y nuestros comentarios en el post te sean de utilidad y te permitan tomar una mejor decisión al momento de seleccionar tu camino en la vida. 
 

lunes, 19 de agosto de 2013

La Evolución de las Especies y sus Habilidades de Supervivencia


No cabe duda que Darwin es uno de los visionarios más grandes en la historia. Estableció el concepto de selección natural, y nos llevó a comprender las bases de la evolución, que hoy es gran parte del sustento de la Genética Humana.

Y así como las especies, nuestro mundo también ha evolucionado. Nuestros abuelos vivieron en un México muy diferente al nuestro, en el cual la formación académica, si acaso tuvieron la oportunidad de estudiar una carrera, no pasaba de la licenciatura. Algunos de nuestros padres completaron sus estudios, y el título de “licenciado” pasó a ser una honorable mención de respeto y autoridad. Y ni se diga del “médico”, que en antaño, y todavía hoy en algunas comunidades rurales, es venerado como un decano y protector.

Esto ha evolucionado. La licenciatura ya no es algo digno de respeto, sino simplemente un requisito con el que se debe cumplir para siquiera poder competir por un puesto de entrada; para tener alguna ventaja, ahora se busca la maestría, y en algunos casos, hasta el doctorado. De igual manera, los médicos generales, en cuanto nos graduamos, inmediatamente comenzamos con el siguiente paso que es la especialidad, a través del sistema ya conocido por todos del ENARM. Y muchos de los afortunados que completan este siguiente paso, incluso no se quedan ahí, y van por la subespecialidad. 

Yo fui parte de este frenesí de acumulación de títulos y conocimientos para poder diferenciarme, y salir adelante; no tengo una especialidad médica, pero si tengo dos maestrías, y recientemente se me presentó la oportunidad de hacer un doctorado. Lo lógico hubiera sido tomarla y llevar esta diferenciación al siguiente nivel, ¿cierto? 

Sin embargo, la rechacé. Porque, por primera vez, evocando a la afamada película The Matrix, me salí de la matriz y empecé a ver el código. Es decir, paré, me senté, y me puse a pensar en toda la inercia que me ha llevado hasta donde estoy ahora. Este nuevo mundo se mueve muy rápido, y a veces pienso que hacemos las cosas, no porque es lo que conscientemente queremos hacer, sino porque la inercia, que es una fuerza sumamente poderosa, nos lleva y no podemos parar.

Todos conocemos el poder de la inercia; es de lo primero que te enseñan cuando aprendes a manejar un coche. Si aceleras y alcanzas una velocidad alta, por más que pises el freno a fondo, el coche seguirá avanzando, por lo menos una distancia adicional. La lección es clara; a mayor velocidad, mayor dificultad para frenar. Todo gracias a la inercia.

Creo que en nuestras vidas esta fuerza también tiene mucho poder, y es por eso que me detuve a pensar si realmente esto era lo que quería. Y la respuesta fue clara: no. Mis intereses, en este momento, están en otro lado, y acumular un título más no me va a acercar, de ninguna manera, a donde quiero llegar.

Piensa y siempre ten presente las fuerzas que están dirigiendo tu vida, porque aunque no lo creas y no las veas, ahí están. Piensa qué te hizo decidirte por Medicina; yo platiqué mi historia en uno de los primeros posts, y respondí esta pregunta de la mejor manera que pude: no lo sé. No estoy seguro qué fue lo que me hizo decidirme por Medicina, y esto me hace reflexionar en las fuerzas que me estaban empujando en ese momento crítico de decisión. Más allá de que la decisión haya sido buena o mala, quizá no fue mía. Quizá fue una decisión por inercia.

Piensa ahora porqué te estas decidiendo por presentar el ENARM y hacer una especialidad. Piensa en tus objetivos en la vida y en tus propias aspiraciones, pero también piensa en las expectativas de los demás. Seguramente te han preguntado 10 mil veces, desde que estudias Medicina, que cual va a ser tu especialidad; está claro que esa es la expectativa de la sociedad. Sólo asegúrate que sea también la tuya.

Y no te decidas por falta de opciones; porque si no haces una especialidad, te vas a "morir de hambre". O peor, vas a terminar de taxista, o como médico del Dr. Simi (con todo respeto a los taxistas y médicos que ejercen en dichos consultorios). Esto no va a suceder; el gran esfuerzo que estamos haciendo con este blog es para demostrarte que esta no es la realidad, y que tienes una gran cantidad de opciones. Es para difundir el mensaje de que los médicos no tenemos porqué tomar la opción "menos mala"; nos matamos estudiando para llegar a donde estamos, y tenemos habilidades altamente valiosas para la sociedad. Lo único que a veces nos falta es la creatividad suficiente, y el valor suficiente, para usarlas. Y por supuesto, creer en nuestro propio valor.

No tomes decisiones por inercia; tienes muchas opciones para elegir tu camino. El Señor Darwin nos mostró que las especies sobreviven gracias a su capacidad de adaptación al medio. Nosotros no somos diferentes; tu tienes habilidades que te permiten adaptarte a las realidades del mundo actual. Si quieres hacer una especialidad por encima de todo, y tienes las habilidades necesarias, adelante. Pero si, en realidad, no es tu máximo en la vida, sea porque tienes otros intereses o cualquier otra razón, no sigas adelante por inercia. Frena; vas muy acelerado, seguro te espera una colisión. Pero si eres firme y, como dicen en nuestro pueblo, "aguantas vara", saldrás ileso del choque. Ileso y listo para tomar o buscar la decisión que realmente quieres, y que te hará feliz.

Piensa a donde quieres llegar. Piensa lo que realmente quieres hacer. Identifica a la inercia; aprende a sentirla. Es mucho mas difícil de lo que suena. Nacimos, crecimos y vivimos con un sinfín de prejuicios, y día a día nublan nuestro juicio, hasta el punto en donde pensamos que es nuestra decisión, solo para vernos mortalmente infelices 6 meses después. Ve la película The Matrix; la realidad es que no hay cuchara. Puedes hacer lo que quieras; todo depende de ti.

Cultiva tus habilidades; te llevarán lejos. Adáptate al medio; no lo puedes cambiar, pero tú si puedes cambiar. Aprende a ser un tiburón, no un dinosaurio; una especie murió hace millones de años, y hoy la veneramos, pero en película. La otra sigue desafiante, creando terror en la especie dominante del planeta, nosotros, cuando osamos deambular en su territorio acuático. Y también la veneramos en película.


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